En los esquís de ruedas, las puntas de los bastones son fundamentales para conseguir una buena transmisión de fuerza contra el asfalto. Con el tiempo, las puntas se desgastan y pierden su agarre. Afortunadamente, a menudo se pueden restaurar afilándolas.
¿Cómo saber si las puntas de los bastones están desgastadas?
Señales habituales:
- los bastones resbalan al clavarse
- las puntas se sienten lisas o redondeadas
- el impulso se siente más débil que antes
Las puntas desgastadas empeoran la técnica y reducen la eficacia del entrenamiento.
La herramienta que necesitas
Para afilar las puntas de los bastones se utiliza una lima de diamante.
Te permite:
- restaurar la forma de la punta
- crear un borde afilado
- mejorar el agarre contra el asfalto.
Paso 1: limpia la punta
Empieza por:
- cepillar la suciedad
- limpiar la punta
Esto hace que el afilado sea más efectivo.
Paso 2: afila los lados de la punta
Coloca la lima de diamante contra el lateral de la punta.
Lima con pasadas suaves a lo largo de la punta.
Concéntrate en:
- restaurar un borde definido
- crear una punta afilada
Evita limar demasiado en el mismo punto.
Paso 3: comprueba el resultado
Cuando la punta esté afilada, debe:
- sentirse afilada
- tener un borde definido
- no estar redondeada ni lisa.
La diferencia en el agarre se nota a menudo inmediatamente en la siguiente sesión de entrenamiento.
¿Con qué frecuencia hay que afilar?
Depende de cuánto esquíes, pero muchos esquiadores afilan:
- varias veces por temporada
- o cuando el agarre empieza a sentirse peor.
Mantener las puntas regularmente marca una gran diferencia tanto en la técnica como en las sensaciones.
Consejos
- Afila poco y a menudo en lugar de mucho de una vez.
- Comprueba las puntas después de entrenar en asfalto rugoso.
- Una lima de diamante dura mucho tiempo y es una de las herramientas más útiles para los esquiadores de ruedas.